martes, 3 de septiembre de 2013

cinco letras

Hoy me dí cuenta, más si cabe de lo que te debo. Sé que la gente no lo entiende, que es algo ilógico. Sé que nunca llegará a ser, sé que nunca te pararás a componer pensando en mí. Resuenan tan insólitas las cinco letras de tu nombre ahora que ya no estas, que puede que no volvamos a ser. El tiempo pasa y tú y yo pasaremos a un segundo plano, tú me entiendes. 

En el recuerdo tu guiño mientras te desabrochas el cinturón. Te veo el verano que viene, confío. O quizás hasta que la vida nos vuelva a poner frente a frente.

Hasta entonces simulemos ser los protagonistas de un cuento de magia. Corramos sobre el agua y volemos sin mirar atrás. Sólo te pido que seas mi propio verano hasta en el invierno más frío.