Tenía la necesidad de huir, evadirme. No tanto la necesidad de desaparecer como la de descubrir algo nuevo. Reencontrarme conmigo mismo. ¿He cambiado? Probablemente sí, para qué negarlo. En realidad no cambié yo, me cambió esta cuidad, me habéis cambiado vosotros.
Aquí aprendí que se puede llegar a pensar en prosa, que algunas de vuestras opiniones y las mías no suenan pero si riman.
Y ante todo me dí cuenta que echaré de menos. Echaré de menos el clima, las palmeras, Altabix, Bierwinkel, la cantina, las tardes de biblioteca, los cafés de los descansos, Granada, Orito, paellas, la Gordon, Green-Red Party, Versalles, Alicante... y por encima de todo echaré de menos a toda la gente que ha formado parte de mi vida en este peculiar año!
Tened claro que esto no es un adiós, es un hasta pronto!
Muchas gracias por todo!
Atentamente, un "leísta" encantado de haber coincidido con vosotros.








