martes, 8 de octubre de 2013

la niña de mis ojos


Supongo que pocos de vosotros sabréis de donde viene la expresión "la niña de mis ojos". Sí, yo también pensaba que se refería al sentimiento único de una  madre hacía su hija, su niña, que la hace  no ver más allá. Pero no, estáis equivocados. Fue ella, con el té en la mano como cada día, la que me dijo que en realidad la niña de los ojos es la pupila. Me confesó que decía eso porque sólo cuando una persona está realmente cerca de nosotros somos capaces de ver nuestro pequeño reflejo en su pupila; ella, pequeña miniatura de escasos milímetros encerrada en mi pupila, pequeño síntoma de perfección anómala dentro de mí. Mi cuerpo reflejó durante unos instantes la cosa más hermosa del mundo.

Después de un tiempo conseguí comprenderte, me vi plasmado en tus risueños ojos, me sentí por un instante, el niño de tus ojos. ¿Y si le hubiéramos puesto fin ahí? Nuestra mirada se hubiera encargado de guardarnos el uno al otro para siempre. Aquel día supe que quería permanecer para siempre encerrado en tu pupila, hacer que tuvieras para siempre brillo en los ojos.

Pero en este mundo los comienzos y finales no existen, las partidas y llegadas son demasiado relativas. Cada instante anterior ha muerto. Somos alguien nuevo a cada momento. Cada nuevo instante, cada nuevo segundo me vuelves a conocer.

Yo sólo soy real cuando tus ojos me miran, y muero en el instante en el que los cierras..

martes, 3 de septiembre de 2013

cinco letras

Hoy me dí cuenta, más si cabe de lo que te debo. Sé que la gente no lo entiende, que es algo ilógico. Sé que nunca llegará a ser, sé que nunca te pararás a componer pensando en mí. Resuenan tan insólitas las cinco letras de tu nombre ahora que ya no estas, que puede que no volvamos a ser. El tiempo pasa y tú y yo pasaremos a un segundo plano, tú me entiendes. 

En el recuerdo tu guiño mientras te desabrochas el cinturón. Te veo el verano que viene, confío. O quizás hasta que la vida nos vuelva a poner frente a frente.

Hasta entonces simulemos ser los protagonistas de un cuento de magia. Corramos sobre el agua y volemos sin mirar atrás. Sólo te pido que seas mi propio verano hasta en el invierno más frío.

miércoles, 26 de junio de 2013

hasta pronto




Tenía la necesidad de huir, evadirme. No tanto la necesidad de desaparecer como la de descubrir algo nuevo. Reencontrarme conmigo mismo. ¿He cambiado? Probablemente sí, para qué negarlo. En realidad no cambié yo, me cambió esta cuidad, me habéis cambiado vosotros.

Aquí aprendí que se puede llegar a pensar en prosa, que algunas de vuestras opiniones y las mías no suenan pero si riman.

Y ante todo me dí cuenta que echaré de menos. Echaré de menos el clima, las palmeras, Altabix, Bierwinkel, la cantina, las tardes de biblioteca, los cafés de los descansos, Granada, Orito, paellas, la Gordon, Green-Red Party, Versalles, Alicante... y por encima de todo echaré de menos a toda la gente que ha formado parte de mi vida en este peculiar año!

Tened claro que esto no es un adiós, es un hasta pronto!

Muchas gracias por todo!

Atentamente, un "leísta" encantado de haber coincidido con vosotros.


lunes, 20 de mayo de 2013

dudas


No resultaste un espejismo. 

Meses sin ti, sin nuestro "café". Lo añoro realmente. De vez en cuando vuelvo por allí; me falta tu presencia, sin ti aquello es demasiado frío. Ya no pido lo de siempre, té para dos. Eso sí, pido tu favorito, costumbre.

¿Fue especial? Déjame decirte que al menos para mí sí. Siempre sentí que eras diferente. Pocas personas me hicieron partícipes de una sensación de complicidad mutua y continuamente cambiante.

Ojalá consigas entenderme, no se trata de un juego de ajedrez. Sé que algún día me arrepentiré de no ser valiente, pero hacerte daño era un lujo que no me podía permitir. Sé que eres demasiado frágil para experimentos. 

Me hiciste una pregunta. Tú necesitabas mi respuesta; yo, que no me la hicieras. Porque esa pregunta activó el motor de mis dudas, y las dudas son el somníferos de los sentimientos...


domingo, 12 de mayo de 2013

Fugaz

¿Se puede dar por terminado algo que ni siquiera empezó?
¿Puedes rendirte sin ni siquiera intentarlo, sin ni siquiera luchar?
¿Puedes morir sin haberlo vivido?

Amanece. Humo saliendo de mi taza de té. Pienso en ese momento. Lo nuestro era mirarnos fijamente a los ojos, las palabras sobraban. Sonrisas que se disfrazaban de caricias, caricias que volaban en forma de suspiro... Y en un suspiro todo voló, tan fugaz como cada instante que intercalaba tus dedos entre los míos...