Vueltas y vueltas en mi vacía cama. Voces y más voces
aúllan mi nombre. Desgarran mis brazos, me corroen, me arrancan la sonrisa, me
quitan la voz.
Las mariposas volaron, pesadas lapas habitan mi estómago.
Me abruman, me ahondan, me apabullan; pero también me hacen prisionero.
Esclavo
de mi interior, lo más recóndito de mí se hace poseedor del poder de la
elección.
Voces y más voces, susurrándome a gritos, gritándome
silencio...




